18 de junio de 2008
1 de junio de 2008
30 de marzo de 2008
AMNESIA POSTMORTEM (III)
Caminamos mucho tiempo pasando por muchos lugares, muchos desconocidos para mí. Sin embargo, pasamos por uno que de inmediato me estremeció el cuerpo: fue al primer lugar a donde me llevaron a trabajar después que llegué. Entonces, recordé que yo también di un grito desgarrador y lleno de dolor…
23 de marzo de 2008
¿Ya conocen a Banksy?
Nadie fuera de su círculo de amigos sabe con certeza su nombre verdadero, ni la forma de su cara, ni su estatura, ni su biografía, ni su lugar de residencia. En Bristol, su ciudad natal, la mayoría de los jóvenes le aclaman; la Policía, en cambio, le considera un delincuente. Él se ha autodefinido como “vándalo profesional”.
Todo en Banksy invita un poco a la esquizofrenia. Él ha escrito: “A los que gobiernan las ciudades no le gustan los grafitis porque piensan que nada debe existir a menos que dé un beneficio”.
Algunas de sus "obras" son:
2 de febrero de 2008
AMNESIA POSTMORTEM (II)

En aquella ocasión, sin embargo, no abrieron la reja de mi celda como las demás, sino que, después de un rato, apareció un carcelero, un Thaurus, con una llave en la garra. Los Thaurus eran bestias enormes, con el cuerpo cubierto de un pelo negro bastante grueso. Sus brazos largos terminaban en tres afiladas garras. Sobre la cabeza tenían un par de pequeños bultos. Los rodeaba un repugnante olor, tan fuerte que casi sentía cómo se metía por mi nariz. Su andar era lento y torpe, sin embargo, su fuerza era descomunal. Oí decir que en vida habían sido humanos que habían vendido sus almas….
Aquel Thaurus, sin embargo, era un tanto diferente a los demás: aparte de la llave que llevaba en la garra, no tenia los bultos en la sien, sino mas bien un par de cuernos bastante desarrollados y en cada uno una especie de anillo. Nunca había visto un Thaurus así.
“¿Balzac?”, preguntó la enorme bestia, con una voz que casi parecía un gruñido. “Sí, soy yo”, respondí totalmente sorprendido y con dificultad, pues hacía tiempo que no hablaba con alguien. Entonces abrió la reja y me colocó una cadena en el cuello; luego, sin más, empezó a caminar con el otro extremo de la cadena entre sus garras, arrastrándome con él.
Una especie de miedo me invadio.... ¿Hacía donde me llevaba?19 de enero de 2008
AMNESIA POST MORTEM (I)

Esta es la primera entrega del cuento que prometí. Espero les guste. Como siempre, espero sus comentarios...
Vago muerto entre los vivos, extrañando la ausencia de los recuerdos…
Como siempre, un grito desgarrador y lleno de dolor me despertó. Nunca me acostumbré a ellos a pesar de los años encerrado en aquel lugar. Mientras estaba despierto, podía escuchar gritos y lamentos, todos lastimeros, todos llenos de dolor. Después de estirarme un poco me levanté y sacudí la ceniza de mi cuerpo desnudo. Las celdas no eran nada cómodas: una cueva de dura piedra, llena de ceniza y gruesas rejas en la entrada, nada más.
Dentro de poco los carceleros abrirían las rejas de cada celda y nos llevarían a todos a trabajar. Pasábamos el tiempo llevando pesadas piedras de un lado a otro, con el calor que nos asfixiaba poco a poco, los latigazos y empujones de los carceleros y el olor a azufre que se nos había metido hasta los huesos. Nunca me acostumbré a mi cuerpo muerto ni a la sensación árida en la boca. Además estaba el calor, tan desesperante que casi podía tocarlo y sentirlo estrangulándome. Pero lo peor era que no recordaba nada: no recordaba en qué trabajaba, si tenía esposa e hijos, dónde vivía o peor aún…cómo había muerto. Aquel sentimiento fue horrible desde el principio y nunca me acostumbré. Desde lo profundo de mi ser la duda me perseguía....¿Quién fui?


