23 de abril de 2009

Chazito Rodolfo

Hace varios días prometí a una amiga mostrarle fotos de mis perros. Sin embargo, se las seguiré debiendo ya que, en lugar de eso, les voy a presentar a Chazito Rodolfo: un perro callejero que vive por mi casa. No sé cuantos años tiene pero más o menos me hago una idea por los dientes un tanto descuidados...
Según me contó una amiga, quién viene hasta acá a darle comer, él vivía en colonia cercana pero, al parecer, el dueño se volvió loco y lo echo a la calle aduciendo que el perro estaba jugado por el diablo. El animal se quedo viviendo en la zona y un día se vino siguiendo a mi perros y se quedo a vivir por ahí.
En un principio pensé que era medio sordo, porque reaccionaba de forma muy lenta cuando venía un carro, pero descarté la idea al darme cuenta que escuchaba muy bien cuando le silbaban. También noté que, bajo el sol, se le ven los ojos azulados, cosa que creí natural; sin embargo, más tarde me fijé que andaba todo el día con cheles (lagañas) en los ojos. Entonces uní cabos y llegué a la conclusión que el perro se esta quedando ciego, cosa que me preocupa porque cualquier rato pasa un carro de esos acelerados y adiós Rodolfo.
El perro es bien cariñoso, un tanto enrrollón dígamos pero, quizás por eso mismo, mucha gente le da de comer y lo vienen a ver. De hecho, tiene varios nombres: Blacky, Chazam (o Chazito) y Rodolfo, como lo llamamos en mi casa.
Obviamente, no es de alguna raza definida, sin embargo ha demostrado ser bastante inteligente pues aprendió bien rápido a sentarse, a dar ambas patas y a echarse cuando se le pide. También ha demostrado tener un gran corazón: un día salí a darle de comer, en eso, se acerco una perrita, creo también callejera y según parecer ser, la novia. Él, al verla, se aparto de su comida y dejo que ella se la terminara, sentándose a la par mía. Por supuesto, yo mejor me fuí, ya ven que es pecado hacer de clavo...
Les dejo algunas fotos que le tomé cuando lo bañamos. Creo que la mojada le dio un poco de sueño.

20 de abril de 2009

Y para vos, ¿qué es bloguear?

Hace algunos días leía, en la PC Magazine en español de marzo de este año, un interesante artículo sobre los blogs, titulado: "Blogs, ¿medios de comunicación?". Entre otras cosas, encontré una frase que me llamó la atención:
Un blog se hace por amor al arte y viene a ser lo mismo que las conversaciones entre amigos en un bar
Alvaro Ibáñez de Microsiervos.
Sé que hay infinidad de temas, cientos de formas de llevar un blog, miles de diseños.... sin embargo todos son blogs, y esto hace que me haga un pregunta, qué es la que titula este post.
Personalmente considero que no sé es blogger por el simple hecho de tener un blog, hay algo más.
Hace tiempo hice un test para ver si soy un buen blogger y las preguntas hacían énfasis en la cantidad de post por semana y sí estos eran contenido propio, los comentarios y sí se contestaban, nuestra redacción, si citábamos nuestras fuentes, etc. En el poco tiempo que llevo en esto, por otra parte, también he aprendido algunas reglas que son del tipo ético, cómo no pedir intercambio de links, respetar la opinión de los demás, no utilizar mi espacio para ofender a otros, entre otras.
Ahora bien, cumpliendo todo lo anterior, ¿ya estoy blogueando?
Para mí, no. Tiene que haber pasión en lo que se hace, un compromiso, debemos ser fieles a nosotros mismos, no intentar complacer nunca a nadie, escribir lo que se nos venga en gana (siempre respetando), autorealizarnos en cada post, sentirnos satisfechos con cada palabra, no pensar en la cantidad de visitas o si otros reciben más o menos... en pocas palabras, cómo lo dice Ibáñez, ¡sentir que estamos conversando con amigos!
Y para vos, ¿qué es bloguear?

16 de abril de 2009

Post 100: poquito a poco

Bueno amigos, hemos llegado al post 100. Así es, hemos. A diferencia de la mayoría de posts que escribo, intentaré ser lo más breve posible en este. Simplemente daré las gracias:
A Dios, por permitirme vivir y escribir, y viceversa.
A Blogger, por su eficiente servicio.
A la gente de mi día a día que colabora, quizás sin saberlo.
A Rosa, Vane y JMiur, por su ayuda.
A la señora de la pupusería de la colonia, por hacer tan ricas las pupusas revueltas.
A las señoras del mercadito de la U, por ahorrarme enormes caminatas (aunque nunca me dan los vueltos como debe ser).
Y finalmente, pero de manera muy especial, a vos, ¡sí, a vos que leés en este momento!
Sólo quiero pedirte un favor: sonríe, si vos, sonríe, vamos que nadie mira.

*Sonó: Poquito a poco (Facto Delafe y las Flores Azules), a quién robe un pedacito de letra de canción. Escúchenla toda, esta muy buena.

13 de abril de 2009

Vivir para contarlo

Finalmente de regreso a mi blogcito. Vengo con nuevas energías, con nuevas ideas y con más ganas. Debo decir que estas vacaciones han sido totalmente fuera de lo normal, con una experiencia bastante adrenalínica. Tuve la oportunidad de conocer Cayos Cochinos, en Honduras. Ya el año pasado había vivido la experiencia de pasar algunos días sin las comodidades de siempre, pero esta vez fue más difícil: las casas son verdaderas champas (o ranchitos) donde se tiene lo básico: cama, cocina, ropa, reservas de agua, entre otras cosas. Sí tienen energía eléctrica que consiguen de baterías para carros y hay buena señal de celular, de hecho me sorprendió que vendieran hasta recargas. Por lo limitado del espacio no hay clínicas o escuelas o cosas parecidas. A pesar de ello me pareció increíble lo bien organizado que están y los deseos de superarse que tienen, pues envían a los niños a estudiar a tierra y muchos hasta ya están en la universidad. Además de la pesca, sobreviven del turismo: tienen ranchitos que alquilan a los turistas y les preparan comida, además los llevan en sus lanchas a dar pequeños paseos. Los dejo con algunas imágenes de las playas:



Ahora bien, el título del post se debe a que, una tarde, se vino una gran tormenta. Ya había amanecido todo nublado, pero de pronto comenzó un fuerte viento, el mar se agitó y comenzó a llover. Los turistas que acababan de llegar subieron asustados a sus lanchas y regresaron a tierra. Con mi familia, como hasta el día siguiente teníamos pensado regresar, nos fuimos a nuestro ranchito. Los lugareños estaba de lo más tranquilos, sólo recogieron sus sillas y mesas y cerraron las puertas de las champitas. Paso lloviendo toda la tarde y la noche. Les dejo un vídeo que tome cuando aún había algo de luz. Escuchen el viento:



A la mañana siguiente había amanecido un poco más calmado, pero el lanchero nos dijo que podíamos regresar a tierra. Metimos las cosas en un compartimiento que tienen las lanchas y nos adentramos al mar. Hay un punto es que estábamos en medio de la nada, con un frío hijodelagran, con al agua metiéndose por todas partes por la violencia misma de los vientos y en eso, comienza llover. Hubiera querido tomar un vídeo o fotos del momento pero las cosas electrónicas las habíamos metido en una bolsa. De más esta decir que llegamos completamente mojados a tierra, pero vivos. Para nosotros fue una gran aventura aunque, asumo, para el lanchero era algo normal, pues iba de lo más fresco.
Otra de las cosas interesantes fue que tuve entre mis manos un erizo de mar, lo que me recordó a Friends por el episodio de la medusa. Estos animalitos, al sentir una presión algo fuerte te meten las espinas, las quiebran y te dejan el pedazo ahí metido. Es un dolor horrible, según dicen. Lo peor es que no es fácil sacarlo pues se endurece. La única forma de extraerlo es con... si exacto: agua, cloruro de sodio, urea y ácido úrico, orina pues.
Bueno, espero hayan tenido unas buenas vacaciones, que hayan descansado sobre todo y que estén con bien. Aquí estamos de nuevo dando guerra.

6 de abril de 2009

Fuera de servicio...

El día de hoy tomo un descanso por algunos días y me voy a dar una vuelta por ahí. Necesito "refrescar" la cabeza, se me acababan las ideas para posts.
Iba a dejar algunas entradas programadas pero, por lo anterior, decidí dejar sólo esta.
Si, en cambio, les dejo dos lanzamientos: uno que ya tiene sus días y el otro que hace su estreno oficial:
  1. [Sub]Gero es un blog que abrí en Tumblr. Acá he estado publicando algunas cosas curiosas, imágenes, vídeos, frases, canciones, etc. Me gusta por su simpleza.
  2. La Siembra. Esta es una idea que tenía desde hace meses. Acá quiero publicar cosas como reflexiones, cosas que den ánimos. Lo interesante es que me gustaría hacerlo un blog comunitario.
Quizás se pregunten de donde voy a sacar el tiempo para manejarlos si, con un blog, me desaparecí por más de una semana solo por dos exámenes y un trabajo. Simple: en el primero no lo pienso mucho para publicar y no se invierten ni dos minutos para hacerlo, sólo veo algo que me llama la atención y ya. El segundo si requerirá más tiempo pero por lo mismo, que espero que sea comunitario, ahí ira caminando, será cuestión de fe.
No les pido que los visiten. Bueno, en el segundo pueden encontrar algo que les ayude en momentos difíciles. Al menos esa es la intención.
Así que se cuidan, no hablen con extraños, si les preguntan info personal por teléfono no la den, no corran con cuchillos, no vean Viva la Mañana, no se metan en el mar si acaban de comer... felices vacaciones, hoy si ya me voy.
*Tal vez me puedo conectar por ahí y saludarlos. Si no, sepan que van conmigo.

2 de abril de 2009

El adiós a un Unicornio

Es el fin. No quería aceptarlo pero hay que ver las cosas como son. Pero mejor, esto me ha permitido abrir los ojos. Nunca debí creer en lo que no es, aquello que no existe, que sólo nos estupidiza, arruinando nuestra ideas y obligándonos a actuar como imbéciles: el amor. Y es que, con todo esto que ha pasado (y con lo que no), he descubierto que el amor es una enfermedad de origen desconocido pero esclavizante, que te hace pensar que necesitás de otros para ser feliz. Es un cáncer que infecta todos los aspectos de tu vida, los asfixia, los mata, te mata. Se aparece en cualquier parte, sin que te des cuenta y de la peor manera... ¿porqué no podemos enamorarnos de la persona apta, aún cuando sabemos que la hemos hallado después de una larga búsqueda? No, una pestaña, un perfume, un andar que hipnotiza, su aliento a frutilla, una sonrisa, una mirada, el olor a almendra de su cabello... los cómplices que el amor utiliza para confabular nuestra derrota, nuestra caída. Así que adiós, mi Unicornio, feliz vida. Me voy al otro lado del mundo a buscar a mi Unicornio Azul...
* Inspirado en fragmentos de El Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell.