¡He hecho 28 de 48 cosas estúpidas!

Hace algunos días me encontré con una especie de test en el blog de Ceci y me llamo la atención de inmediato. Y es que hay algo que me preocupa grandemente porque sé que puede tener terribles consecuencias a futuro: me distraigo fácilmente y por eso se me suelen olvidar las cosas. Pongo a continuación el test, ya contestado, y verán la relación.
Instrucciones: Marca con una x las cosas estúpidas que te han pasado poner como asunto: ''He hecho 'número' de 48 cosas estúpidas'.
  1. [x] Que se te caiga el chicle de la boca cuando estas hablando.
  2. [x] Saludar a alguien en la calle por equivocación.
  3. [] Golpearte con una puerta o algo transparente.
  4. [x] Llamar 2 o mas veces al mismo número cuando te han dicho: 'número equivocado'.
  5. [x] Pensar algo divertido tú sólo y te empiezas a reír y la gente se te queda mirando pensando a éste que le pasa.
  6. [x] Golpearte con un árbol/poste/cartel mientras caminas.
  7. [] Te es posible chuparte el codo.
  8. [] Al leer esto, acabas de intentar chupar tu codo.
  9. [x] Mandar un mensaje de texto/sms a la persona incorrecta
  10. [] Ponerte el zapato izquierdo en el pie derecho y/o viceversa.
  11. [] Salir con la etiqueta de la ropa nueva a la calle.
  12. [x] Ahogarte con tu propia saliva.
  13. [] Ir a un lugar en tu vehículo y volver caminando.
  14. [] Confundir la sal con el azúcar en las comidas/bebidas.
  15. [x] Abrir al revés la caja de fósforos.
  16. [x] Abrir el chorro y mojarte la cara con el mismo.
  17. [x] Tragarte un insecto sin querer.
  18. [x] Incendiar algo accidentalmente.
  19. [x] Has intentado tomar una pajilla (popote, sorbete) con la boca pero se te va por la nariz/ojos.
  20. [] Dormir y despertarte todo babeado.
  21. [x!] Dormirte en clase.
  22. [x] Destapar la gaseosa y salpicarte, cerrarla y volver a abrirla después volver a salpicarte.
  23. [x] Contar algo y olvidarte de lo que hablabas.
  24. [x] Llegar al mostrador y olvidarte de lo que ibas a comprar.
  25. [] Querer servir la bebida con la botella tapada.
  26. [] Usar los dedos para hacer sumas simples.
  27. [x] Dormirte en el bus y pasarte de la parada.
  28. [] Cerrar la puerta, que abre solo de adentro, y dejar las llaves de ese lado.
  29. [x] Ponerte la ropa al revés o del lado equivocado.
  30. [x] Buscar algo por todos lados y que lo tenías en la mano.
  31. [x] Abrir el chorro y que el agua salga demasiado caliente.
  32. [x] Tragarte el chicle.
  33. [x] Ir a comprar y no llevar dinero.
  34. [] Hacer una cola de 3 hrs que no era la que querías.
  35. [] Cogerte los dedos con el ventilador de techo o el de pie.
  36. [] Tirarte al agua y rasparte la cara contra el fondo.
  37. [x] Pegar una carcajada con la boca llena de líquido y escupir todo.
  38. [x] Ir caminando, que se te salga el zapato y tener que volver a buscarlo.
  39. [x] Quemarse los pies con la arena y disimularlo.
  40. [] Salir o entrar al agua y que se te baje el bañador/bikini.
  41. [x] Entrar al piso,ascensor o coche equivocado.
  42. [] Que se te caigan objetos al inodoro.
  43. [] Poner la olla a calentar sin agua.
  44. [] Entrar al baño del género equivocado
  45. [x] Inclinarte el vaso antes de llegar a la boca y chorrearte.
  46. [] Dejar el coche sin freno de mano y que se te vaya cuesta abajo.
  47. [] Decirle mamá a la profesora.
  48. [x] Toparte con alguien en la calle y querer salir los dos para el mismo lado.
Estas son cosas que sólo nos puede pasar a los distraídos...

Sobre mi inesperado viaje a Ataco y un consejo

Creo que nunca les he mencionado que mi familia por parte de papá es bien grande: tengo nueve tíos y tías, cada uno con sus hijos y esposas o esposos. Aparte, hay toda una familia que apenas conozco, como primos de mi papá, medios hermanos y tíos abuelos. Uno de estos últimos era el carismáticos "tío Guayo", quien murió el domingo en la madruga. Era un tipo tan alegre que toda la familia lo quería un montón, prueba de ello es que en tres horas todos nos dimos cuenta de su muerte y nos fuimos sin pensarlo mucho para Ataco, Ahuachapán. Bueno, como mis hermanos tenían sus compromisos y mi mamá estaba enferma, sólo fuimos mi papá y yo de mi familia.
El viaje estuvo tranquilo, como siempre. Sin embargo, al llegar allá, nos dimos cuenta de algo sumamente preocupante y triste: mi tío fue una victima indirecta de la delincuencia. Sucede que ellos, él y la esposa, habían pasado algunos días acá en la capital y, al llegar allá, les hablaron por teléfono pidiéndoles dinero sino querían morir. Más tarde la llamada se repitió. Obvio, alguien de sus edad no asimila algo así tan fácilmente. Así que, esa misma noche, pidió a la esposa que le pusiera algo de música y a la media noche se fue a acostar. A las dos de la mañana, mientras dormía, le dió un infarto.
El momento más triste fue cuando llegó mi abuela, hermana de él...
Así que, sólo me queda decirles que tengan cuidado con las llamadas telefónicas, nunca den más información de la debida y, de ser posible, cambien a Servicio Privado. Alguien por ahí vivió una situación similar ya.
Saludos.

Coco sólo quería volar

A Coco encantaba hacer reír a los niños. Sin embargo, Coco quería volar. Desde pequeño, le gustaba mirar por horas a los trapecistas, verlos mecerse de una lado a otro, verlos volar por lo aires, verlos retar a la muerte. Pero él era un simple payaso. Así que, en sus ratos libres se ponía a practicar, se juntaba con los trapecista y estos le enseñaban sus técnicas y trucos. Al cabo de dos años, Coco se presentó ante el administrador del circo y le pidió ser parte del show de los trapecistas. El administrador, hombre rígido y cerrado, le dijo que iba a darle más tiempo para practicar. Pasaron los años y Coco siguió practicando y, también, se siguió presentando ante el administrador. Desgraciadamente, siempre había un pero: que la temporada estaba mala y lo necesitaba como payaso, que la carpa del circo estaba rota y no podía estrenarse así, que los trapecista no estaban de moda, que en la próxima función... y así pasaron los años. Coco se volvió viejo pero no perdió nunca el deseo de ser trapecista y seguía entrenándose e insistiendo al administrador. Un día, el hombre se cansó de las insistencias del payaso y le dio una oportunidad. Coco se puso contento. Esa misma noche dejaría de ser un simple payaso para convertirse en un trapecista, dueño de los aires. La carpa se lleno como nunca. Cuando el turno le llego, Coco estaba muy nervioso. Pero era su sueño de toda una vida, así que se armo de valor, subió por las escaleras y se para en la plataforma para dar su primer salto. Pero Coco era muy viejo ya y, al dar el salto, no pudo llegar al columpio y, entonces ocurrió lo peor...
Todos sus amigos se reunieron alrededor de su cuerpo sin vida, los domadores, los magos, los trapecistas y, por supuesto, los otros payasos. Todos sabían de la insistencia de Coco para convertirse en trapecista y, sabían también, de la negativa del administrador. Para ellos no había duda: la burocracia del circo había matado a Coco.

Carta abierta a los trolls

Estimados trolls,
Para empezar quiero decirles que no soy un admirador de su trabajo, aunque sé que les exige mucho tiempo y esfuerzo, y no siempre son comprendidos. He sido testigo en innumerables ocasiones de su labor. Sin embargo, y voy al gran, no se toman la molestia de visitar mi blog, aunque sea de vez en cuando, para dar una trolleadita. De todos es conocido que, desde hace ya mucho tiempo, quité la moderación de comentarios. Tampoco tengo habilitada la palabra de verificación. Todo esto les hace la vida más fácil y su trabajo queda expuesto a perpetuidad (a menos que Blogger comience a cobrar). Me surge, pues, la duda de por qué no visitan mi blog. ¿Es qué acaso mi blog no es bueno? Conciente estoy que mi espacio no es el número uno, pero me esfuerzo, ¿no es este esfuerzo suficiente? ¿no merezco yo, al igual que los demás, cinco minutos de su preciado tiempo?
También, como ustedes notarán, me empeño en variar los temas e, incluso, el estilo. Cada entrada es una nueva idea, ¿no son estas ideas lo suficientemente buenas? Confieso, eso si, que la mayoría de ellas han sido concebidas cuando estoy en el trono... pero esto no afecta la calidad de las mismas, a mi parecer. Incluyo links, si es que mi información proviene de alguna fuente o si quiero hacer referencia a alguna otra cosa. Pongo mi empeño en que lo que escribo sea entendible. Pero parece ser que nada de esto los atrae.
¿Será que debo escribir en un tono más fuerte? ¿Tocar lo más profundo de su ser? ¿Es eso lo que quieren? ¿que deje de esperarlos con los comentarios abiertos? ¿que sea duro? Pues, eso es lo que intento con la presente. Así que luego no se enfaden conmigo cuando no puedan hacer aquello que los hace quienes son. Al menos no con la misma facilidad. Ya verán...

Diez cosas sobre mi

Quiero estrenar sección el día de hoy.
Sucede que tengo la teoría que todo en esta vida puede ser descrito por medio de diez aspectos o puntos, siempre que se generen bien las categorías. Por ejemplo, si vamos a hablar de un carro podemos decir que: 1. tiene cuatro llantas, 2. una estructura metálica... y así hasta completar diez. Espero pues, cada cierto tiempo describir ciertas cosas a través de diez cosas. Como no se me ocurre de otra forma, voy a estrenar la sección hablando de mi (no es egocentrismo).
  1. Soy callado por naturaleza, aunque eso no significa que no me guste expresarme. Por eso me gusta escribir, editar imágenes (espero, algún día, aprender formalmente diseño), o compartir con otros la música que me gusta.
  2. Me considero muy observador, cosa que va muy bien con mi capacidad asociativa.
  3. Tres cosas que no soporto ver: una mujer llorando, un niño con hambre y un animal herido.
  4. Me gusta el cine (pero del bueno). Mi película favorita es La vida es Bella.
  5. Me gusta escuchar a las personas y, de ser posible, ayudarles si tienen algún problema.
  6. Me gustan las mujeres inteligentes, con buen humor y que les guste platicar. Físicamente, me gustan morenitas y pequeñas.
  7. Amo las cosas sencillas, como el azul cielo.
  8. Quiero ser ingeniero. Pero también me gustaría escribir y, ya que soñar es de gratis, publicar un libro. Dicho sea de paso, ambas ocupaciones no están en sentidos opuestos, como muchos creen.
  9. Algunas cosas que me gustan son Mad about you, Friends y Los Años Maravillosos. También esta Snoopy. Además, soy fan de Les Luthiers. Sueño con ir a verlos algún día o, al menos, tener una camisa de ellos. Le voy al Real Madrid.
  10. Mis amigos tienen gran importancia para mi.
Y ya. Diez cosas. Se cuidan.

Jueves maldito

Históricamente, los jueves han sido malos para mi. Muchas cosas malas han sucedido precisamente los jueves: se pincho la pelota de BKB de mi hermano, se le quedo el carro a mi mamá y al ir caminando la picaron unas abejas, etc. Recuerdo que hace varios ciclos inscribí los laboratorios, de las tres materias más pesadas que llevaba, los jueves. En los laboratorios, además de hacer ejercicios de lo visto en clase, se hacen evaluados. No es recomendable tener evaluados el mismo días, pero pensé que era poco probable que me hicieran un evaluado de cada materia el mismo día... ¡Error!. Me sucedió y en dos ocasiones. De más esta decir que jamás salí bien en las tres evaluaciones realizadas el mismo día y, de hecho, al final dejé una de las materias. Desde entonces comencé a llamar a los jueves como "jueves malditos".
Con el tiempo la aversión por el jueves había desaparecido e, incluso, pedí publicar ese día en Campo Pagado. Sin embargo, la semana pasada la maldición volvió: desde hace como dos semanas tenía programadas dos evaluaciones, en fechas distintas en un inicio, pero, cosas de la vida, ambas se habían retrasado constantemente hasta que, finalmente, quedaron para el mismo día: el jueves. Una era a las 6.30 AM y la otra a las 6.30 PM. Para la primera había estudiado algo y ese algo se me olvidó. Si contesté algunas cosas pero sé que saldré mal. Para la segunda si había estudiado, de hecho, comencé incluso antes que dieran el tema. Pero cometí un error y lo arrastré por todo el ejercicio hasta que, al final, me di cuenta y lo corregí, pero no me alcanzó el tiempo...
¡Ah! Y en la mañana, saliendo de mi cada, pise popo de perro y, como ya iba algo tarde para el primer evaluado, medio me limpie en un poquito de grama que vi por ahí y ya en el examen ¡sorpresa! voy sintiendo el olor feo y me dio una gran pena....
Así que este jueves saldré con cuidado, quién sabe si la maldición ha regresado. Por eso mismo, he publicado esta entrada hoy, lunes. Vaya a ser que pase algo el jueves...