28 de septiembre de 2009

El adiós

Y sí, ha llegado la hora. Todo lo que tiene un mal inicio esta destinado a un mal final. Porque nosotros guardamos en silencio lo que queríamos decir a gritos. Sabés que hubiera subido al cielo a bajarte cualquier estrella. Y si el cielo entero me hubieras pedido, en la palma de tu mano te lo hubiera puesto.  Pero dejamos que las cosas pasaran, como quien deja correr un río entero por el mundo y, al final, no era nuestro tiempo (o nuestra vida) para estar juntos.

Y es que nos quedamos con tantas cosas por decirnos, tantas cosas que nos callamos... ¡con una sola hubiera bastado! Pero es tarde ya, nos hartamos el uno del otro. Seremos sólo amigos, aunque en el fondo no podemos vivir como tales. Será un teatro que armaremos en cada mirada, en cada palabra, en cada encuentro. Vayámonos a la mierda los dos. O bueno, mejor sólo yo, vos no tenés porqué irte.


Y es que las palabras que no se pronuncian no tienen eco, nadie se acuerda de ellas. Así como la gota que no cae no moja el suelo. No sucede así con los amores nunca ocurridos. 


Y es que hoy, con el corazón frío la mente fría, hay cosas que debemos aceptar para no caer condenados a un ciclo de finales infelices. Y es que el error estuvo ahí: soy un hombre que quería comerse el mundo entero, pero vos, simplemente, querías ser el mundo para alguien. Y ahora él esta a tu lado. Bueno, lo estuvo todo el tiempo.

17 de septiembre de 2009

La Mara (a grosso modo)

Aunque hay muchos que no, la mayoría de los blogueros tenemos vidas bastante alejadas de la web. Tienen una familia, un trabajo, una ocupación que, por X o Y motivo, no dan a conocer. No soy la excepción, pero debido a que la semana pasada estuve por ahí promocionando mi nueva dirección y hablando con varios amigos, decidí contarles de ellos, los más cercanos. Y voy, rapidísimo:
Comienzo con Elisa y Carlos, ellos son la muestra de que siempre hay un roto para descosido...
Mónica y Mario, ella es como una hermana, entonces él viene a ser como mi cuñado. Jonathan tranquilidad total, buen consejero. Edith (aka Ediks), una sola palabra "¡Ash!". Pati, de las personas con las que más me gusta platicar. Nubia, me hace ver las cosas de otra forma. Denys, aún es un enigma para muchos, pero es un gran tipo. Ariela, literalmente una 'persona', compartimos afición por Les Luthiers. Sandra, cuando sea grande quiero ser como ella. Mercy y Claudia, se pierden y no en el sentido figurado. Daysi y Gilberto, podría decir mil cosas, pero mejor les cuento que los miércoles en vez de entrar a clases nos íbamos al cine a lo ranger: sólo con la entrada, veíamos lo que estuviera en cartelera y de alguna forma comíamos los tres. Y no se me olvida 'la Clau', de reciente entrada en mi vida pero siempre, de alguna forma, ha estado ahí...

Y bueno, me quedé un poco corto con la lista y las descripciones. Pero he escrito con una sonrisa.

6 de septiembre de 2009

Un sueño cumplido

Ya varias veces les he contado que cuando comencé a conocer esto de los blogs, el primero que leí fue el de Snipe. Una de las cosas que más llamo mi atención fue que tenía su propio dominio. Rápido noté que la gran mayoría de bloguers tenía el suyo con el 'blogspot.com' y que se debía a que era gratis, mientras que, para tener el mío propio, necesitaba $$. Como un niño me puse a soñar con que, algún día, tendría una dirección propia, algo fácil de recordar, algo bonito, corto de preferencia. Y así paso el tiempo, hasta que un buen día, cierta bloguera decidió rifar un dominio. Participé más por hacer acto de presencia, pues mi suerte es tan mala que si rifan una 'verguiada' me la gano. Días después llegué a mi casa cansado y revisé mi correo y ¡sorpresa, yo gané!
Después de la sorpresa inicial, pase varios días pensando qué nombre ponerle. Mi primera opción fue gero.com, pero... ¡Queith les contará!
Se me ocurrieron varias opciones más, pero estaban ocupadas. Finalmente, pensé en cual era el objetivo de mi blog y, como un rayo, se me ocurrió: la felicidad. Después de varios días, por fin coincidimos con Ceci y, gracias a su paciencia, acá estamos. Hubiera querido hacer mil cambios y preparar alguna sorpresa, pero el tiempo...
De cualquier manera, aquí estamos. Ahora con un objetivo. Y, si me preguntan, cuál es el objetivo de mi blog, al respuesta es única: el objetivo es el camino mismo.
¡Gracias nuevamente Ceci!
PD: algunos cambios son cambios, otros no lo son... ¡aún mi blog esta algo loco!