Estimados trolls,
Para empezar quiero decirles que no soy un admirador de su trabajo, aunque sé que les exige mucho tiempo y esfuerzo, y no siempre son comprendidos. He sido testigo en innumerables ocasiones de su labor. Sin embargo, y voy al gran, no se toman la molestia de visitar mi blog, aunque sea de vez en cuando, para dar una trolleadita. De todos es conocido que, desde hace ya mucho tiempo, quité la moderación de comentarios. Tampoco tengo habilitada la palabra de verificación. Todo esto les hace la vida más fácil y su trabajo queda expuesto a perpetuidad (a menos que Blogger comience a cobrar). Me surge, pues, la duda de por qué no visitan mi blog. ¿Es qué acaso mi blog no es bueno? Conciente estoy que mi espacio no es el número uno, pero me esfuerzo, ¿no es este esfuerzo suficiente? ¿no merezco yo, al igual que los demás, cinco minutos de su preciado tiempo?
También, como ustedes notarán, me empeño en variar los temas e, incluso, el estilo. Cada entrada es una nueva idea, ¿no son estas ideas lo suficientemente buenas? Confieso, eso si, que la mayoría de ellas han sido concebidas cuando estoy en el trono... pero esto no afecta la calidad de las mismas, a mi parecer. Incluyo links, si es que mi información proviene de alguna fuente o si quiero hacer referencia a alguna otra cosa. Pongo mi empeño en que lo que escribo sea entendible. Pero parece ser que nada de esto los atrae.
¿Será que debo escribir en un tono más fuerte? ¿Tocar lo más profundo de su ser? ¿Es eso lo que quieren? ¿que deje de esperarlos con los comentarios abiertos? ¿que sea duro? Pues, eso es lo que intento con la presente. Así que luego no se enfaden conmigo cuando no puedan hacer aquello que los hace quienes son. Al menos no con la misma facilidad. Ya verán...
Para empezar quiero decirles que no soy un admirador de su trabajo, aunque sé que les exige mucho tiempo y esfuerzo, y no siempre son comprendidos. He sido testigo en innumerables ocasiones de su labor. Sin embargo, y voy al gran, no se toman la molestia de visitar mi blog, aunque sea de vez en cuando, para dar una trolleadita. De todos es conocido que, desde hace ya mucho tiempo, quité la moderación de comentarios. Tampoco tengo habilitada la palabra de verificación. Todo esto les hace la vida más fácil y su trabajo queda expuesto a perpetuidad (a menos que Blogger comience a cobrar). Me surge, pues, la duda de por qué no visitan mi blog. ¿Es qué acaso mi blog no es bueno? Conciente estoy que mi espacio no es el número uno, pero me esfuerzo, ¿no es este esfuerzo suficiente? ¿no merezco yo, al igual que los demás, cinco minutos de su preciado tiempo?
También, como ustedes notarán, me empeño en variar los temas e, incluso, el estilo. Cada entrada es una nueva idea, ¿no son estas ideas lo suficientemente buenas? Confieso, eso si, que la mayoría de ellas han sido concebidas cuando estoy en el trono... pero esto no afecta la calidad de las mismas, a mi parecer. Incluyo links, si es que mi información proviene de alguna fuente o si quiero hacer referencia a alguna otra cosa. Pongo mi empeño en que lo que escribo sea entendible. Pero parece ser que nada de esto los atrae.
¿Será que debo escribir en un tono más fuerte? ¿Tocar lo más profundo de su ser? ¿Es eso lo que quieren? ¿que deje de esperarlos con los comentarios abiertos? ¿que sea duro? Pues, eso es lo que intento con la presente. Así que luego no se enfaden conmigo cuando no puedan hacer aquello que los hace quienes son. Al menos no con la misma facilidad. Ya verán...

