Comencé a escribir algunas tonteras cuando tenía unos trece años, mi primer cuento lo terminé a los 18, este blog lo abrí hace casi cuatro años... llevo algún tiempo en este oficio, pero he comenzado a preguntarme qué me mueve a hacerlo, o mejor, qué nos mueve, porque somos muchos quienes nos dedicamos a ello.
Quitando la calidad de mi descuidada redacción, debo decir que me siento cómodo haciendo esto. Lo triste es cuando, por un motivo u otro, no lo puedo hacer. Se siente algo en el interior, algo que desea salir, convertirse letras, palabras, oraciones... Sospecho que ha de ser lo mismo que siente un pintor sin un lienzo.
Y el poder que tienen estas cosas es increíble. Tengo un par de cosas, ya terminadas, que no me atrevo a publicar. Llevan así más de un año. Una es una párrafo y la otra apenas una oración. Pero su peso no radica en su tamaño, sino en lo que que representan, en la fuerza que guardan. Cabe mencionar que las dos están dedicadas/ inspiradas en la misma persona.
Conozco gente que escribe para ser leídos, una cuestión en apariencia lógica. Pero, ¿qué sucede si nadie los lee? Simple, dejan de escribir. Al estar pendientes de sí otras personas nos leen, el oficio pierde su gracia, ya no escribimos para satisfacernos, sino para satisfacer a los demás.
Detonantes para escribir hay muchos y dependen de cada quien: en mi caso una mirada basta. Pero también sucede que ciertas cosas nos dejan en blanco: recuerdo hace un año, cuando murió mi abuelito, pasé algún tiempo sin escribir, y no es que no pudiera hacerlo, simplemente era demasiado.
Leí en algún lado que lo que nos motiva a escribir son los daimons, nuestros demonios: "Cuando vuestro daimon lleve el timón, no tratéis de pensar conscientemente. Id a la deriva, esperad y obedeced".Quizás por eso, cuando algo nos inspira, debemos escribirlo en el momento, aunque sea en una servilleta, para que no se pierda para siempre en el olvido eso que quiere salir a la luz. Sí, por lo visto los daimons son caprichosos y algo resentidos.
No sé en realidad qué motiva a escribir, hay tantas cosas, lo único que puedo aconsejarles es que cuando les asalte la inspiración, aprovechen para escribir sin pensar en los demás. Si luego no lo quieren mostrar a nadie, es decisión propia. Lo importante es que no dejen morir sus ideas.
