2 de marzo de 2009

Claudia Lars, Gabriela Mistral y yo en La Laguna de Alegría

El día de ayer me fui, en una excursión, para Alegría, Usulutan, cuna de Alberto Masferrer. En resumen, fue mágico. Resulta que cuando llegamos a la Laguna de Alegría, iba a ir a caminar, pero antes decidí leer el reportaje “De Gabriela, siete cartas para una amiga”, que habla sobre la correspondencia que mantuvieron la Nobel chilena Gabriela Mistral, y Claudia Lars, poetisa salvadoreña. Al final ni fui a caminar de lo impresionado que quedé con lo que leí, estando en la orilla de la laguna. Me ha ayudado a comprenderme y, al mismo tiempo, a comprender mi propia enfermedad. Esa que no me deja tranquilo mientras tenga una idea en la cabeza, que me ataca con cierta frecuencia y el tiempo que quiere.

Por ejemplo, para escribir (y vivir), Mistral requería de ambientes templados, no extremos. Lo mismo me sucede: no puedo escribir en climas muy calientes. Me siento más vivo en climas frío: soy más feliz, escribo más y tiendo a volverme enamoradizo. Por otra parte, cuando hay temporales, al segundo o al tercer día ya me estoy muriendo de la depresión. Es una especie de depresión climática. Al menos así le llamo yo. Esto comprueba la influencia del clima sobre mí.

Otra cosa curiosa es que Mistral recorrió el mundo y Lars era aventurera. Igual a mi me gustan los viajes y, si bien es cierto, no he recorrido el mundo, los tres países que conozco me han encantado y no aguanto las ganas de conocer otros más. Eso, esperemos, se dé algún día.

En la tercera carta, Mistral le dice a Lars: “Es lindo que te alegrasen los árboles de tu casa”. Es curioso ese detalle, pues no aparenta ser de gran importancia. Sin embargo, son esos detalles lo que nos llevan, inspiran. Al menos así los veo yo.

Finalmente he encontrado un detalle que me ha matado: en la séptima carta Mistral escribe, luego de recomendarle que la felicidad conyugal no la aleje de la poesía: “es pecado mortal asfixiar el don y despedir la gracia. Escribe más…”

Lars fue una de mis escritoras favoritas de mi infancia. Su libro “Tierra de infancia” fue el primer libro “serio” que leí.

Termino contándoles que hace algunos meses mi abuelo me regalo un librito de Claudia Lars, Romances de Norte y Sur, original de 1946, y en él he encontrado un parrafito de estas mismas cartas. Curioso, ¿no?

9 leyeron y piden la palabra:

GuanacoEH dijo...

Estimado Gero

Le saluda Roberto, editor de Séptimo Sentido. Estaba navegando aquí y allá, y créeme que me ha hecho mucha ilusión toparme con tu post sobre el reportaje que publicamos ayer en la revista. Lo noto muy sentido.
Te las agradezco sinceramente, aunque cuando escribiste tus palabras es obvio que no estabas pensando en quienes estamos detrás de la revista.
De nuevo, mil gracias.

Luna dijo...

El clima siempre tiene ciertas influencias sobre la gente sensible, esa que le gusta expresarme mediante escritos, música, arte... En cualquiera de sus ramas.

En lo personal no hay muchas cosas que me gusten de Gabriela, aunque creo que es porque nunca he intentado interiorisar mucho en su trabajo, claro que de ella siempre recordaré "Piecesitos de niño", que de lo poco que he leído de ella es lo que más me a gustado.

Saludos Gero ;)

*MaLu* dijo...

Aww que bonito este post :)! es lindo encontrarse con detalles que uno no espera. En lo particular, yo disfruto más los poemas con cierto tono erótico y sensual que tiene Lars, es el contraste perfecto de Tierra de infancia.

Saluditos :)

Calila dijo...

definitivamente todas las expresiones artisticas son confabulaciones del cosmos y los astros, es un proceso tan complejo que no puede ser de otra forma; y siendo tan extraño y singular, no se puede desaprovechar el don, hay que irlo cultivando de poco en poco y sacarle brillo, para que no se oxide.

Con relación a lo del clima, mira que yo creo que las épocas templadas, esas que esta que llueve y que no, son las inestabilidad atmosferica, y en el fondo son esos momentos de inestabilidad, cuando las emociones estan de aquí para allá, al igual que los pensamientos, que nos permite avocarnos a ellos y poderlos desbordar. Por eso creo que tiene sentido con el clima.

Yo tampoco puedo escribir en el calor, ya lo viví en mis vacaciones.

Un beso grande, Saludos

Birdelo dijo...

Hola Gero.

Excelentes escritoras, sin duda alguna unas íconos en la poesía de tiempos pasados.
Me gustó mucho el cortometraje que nos has relatado, y las coincidencias que encontraste entre ellas y tú. ¿Será que los escritores tienen iguales complejos? O solo coincidencia?. Bueno...

Saludines compi :D!.

Clau dijo...

Qué será que me gusta el nombre de una de ellas =)...de chiquita siempre me molestaban diciéndome así, a lo mejor y me lo tomé en serio y por eso escribo.

Felicidades por el viaje y la lectura, cultivarte te hará un mejor escritor.

Wirwin dijo...

Excelente post Gero, ha sido un manjar a mi corazón

Gero dijo...

@GuanacoEH: gracias a ustedes pero este hermoso reportaje.

@Luna: verdad. Sufre uno de vez en cuando por estas cosas. Voy a investigar algo "Piecesitos de niño", me ha llamado la atención.

@*MaLu*: es que creció mucho, evoluciono, y lo hace de una manera tan especial.

@Calila: tenés mucha razón. Hay tanta magia en estas cosas que ni nos imaginamos. Las cosas se confabulan y casi que nos obligan para que escribamos sobre ellas...

@Birdelo: creo que tienen iguales complejos, cada quien a su forma y con sus mismos sufrimientos, sus mismas alegrías.

@Clau: espero. Con qué Claudia Lars, no? Tal vez sea el caso.

@Wirwin: gracias. Las cosas se empeñan por pasar.

Anónimo dijo...

Buff. A mí la que más me gusta es Claudia lars pero de lejos.

Para los interesados aqui hay un monton de poemas de ella que son de alucinar: http://www.poemasyamor.org/poemas-de-claudia-lars/

saluditos.