17 de septiembre de 2008

LAS ALAS DE DIOS

Ahora me gustaría compartir con ustedes esta historia que recibí a principios del año pasado en mi correo. Desgraciadamente no pude conseguir la fotografía de la que se habla (aunque prometo seguirla buscando); sin embargo, créanme que con solo leer el artículo original se me salieron las lágrimas.

Hace algunos años, un artículo en National Geographic, mostraba una foto impactante acerca de las Alas de Dios.

Todo ocurrió después de un incendio forestal en el Parque Nacional de Yellowstone, Estados Unidos. Los guardabosques iniciaron una larga jornada montaña arriba para valorar los daños de dicho incendio.

Uno de los guardabosques encontró un pájaro literalmente petrificado en cenizas, casi como una estatua, en la base de un árbol. Un poco asombrado por la terrible escena, dio unos golpecitos al pajarillo con una vara, al hacerlo tres diminutos polluelos se escabulleron bajo las alas de su madre, ya muerta.

¿Qué había sucedido? Pues, la amorosa madre, en su afán de impedir el desastre, probablemente había llevado a sus hijos a la base del árbol y los había acurrucado bajo sus alas, sabiendo instintivamente que el humo tóxico ascendería. Ella podía haber volado para encontrar su seguridad, pero se había negado a abandonar a sus polluelos.

Cuando las llamas llegaron y quemaron su pequeño cuerpo ella permaneció firme. Porque había decidido morir para que aquellos que estaban bajo sus alas pudiesen vivir.


Salmo 91:4 "Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro"

"Ser amado de esta manera debería marcar una diferencia en tu vida. No olvides a Aquél que te amó y murió por ti... Tú vida debería ser diferente sólo por eso."

¡Carpe Diem!

3 leyeron y piden la palabra:

Rara dijo...

soy atea...pero hummm, a veces quisiera ser como esa mamà ave para que esto tengo valor alguna vez...
gracias por pasar por mi blog y que bueno que te hayan gustado las fotografias..
saludos!
=)

Katherine Montero dijo...

esta linda esta historia :')

GeR0 dijo...

Muy bien, me alegro que les haya gustado, gracias x sus visitas. Me inspiro mucho tu reflexión de los mangos, Kat. Por eso debemos mantenernos firmes. Algún día Rara, algún día...